Vive la France!

Es una expresión que evoca orgullo nacional y esperanza para el futuro de Francia. Este espíritu patriótico también se refleja en la economía, especialmente en los mercados.

Desde que el presidente Macron decidiera disolver la Asamblea Nacional y convocar elecciones generales para el 30 de junio y el 7 de julio (la segunda vuelta), dicha esperanza para el futuro ha ido decayendo como los mercados. Todo ello ha estado motivado por los desastrosos resultados de su partido tras las elecciones europeas y en concreto el fuerte repunte de los partidos de extrema derecha e izquierda. Los mercados franceses se han puesto en modo corrección.

La incertidumbre generada ha provocado un aumento de la prima de riesgo de su Deuda, es decir, un repunte de los tipos de interés respecto a la deuda alemana y fuertes bajadas de las acciones. De hecho, el índice CAC tras la corrección se encuentra prácticamente plano en cuanto a rentabilidad acumulada desde inicio de año. Con lo que respecta a los bonos en primera instancia hubo unas fuertes bajadas, llevando los spreads a niveles de 2012 con una yield del bono a 10Yrs en el 3.3%.

Frexit

Estos días se ha vuelto a recuperar la palabra Frexit, ya que este concepto ha estado siempre acuñado por el partido de extrema derecha RF (Rassemblement National) liderado por Marie L Pen. Sus principales motivaciones incluyen la soberanía nacional, la crítica a las políticas de inmigración que practica Europa y una percepción de que la UE impone políticas económicas desfavorables.

La situación política en Francia se ve complicada, ya que las encuestas predicen que la extrema derecha obtendrá una sólida ventaja, y por otro lado la extrema izquierda (NFT) también mejore en escaños. En ambos casos, sus propuestas económicas, en líneas generales, se centran en aumentar el déficit presupuestario, con sus políticas de gasto y poniéndose en conflicto con Europa.

Actualmente Francia se encuentra en unos niveles en cuanto a déficit presupuestario del 5.5% del PIB por encima de lo permitido en Europa y también con una deuda pública del 110% del PIB y que tampoco cumple. El peligro que tiene Francia es la debilidad de su situación fiscal, sobre todo después de que la agencia de rating Standard & Poor’s le bajara el rating el mes pasado. Por consecuencia, no tiene en estos momentos mucho margen de maniobra.

Recordemos lo que sucedió en Reino Unido cuando gobernaba Liz Truss, donde promesas fiscales irresponsables llevaron a una crisis económica.

Un parlamento dominado por políticas extremistas puede llevar a Francia a un periodo prolongado de inestabilidad social y económica, ya que los dos grupos tienen un trasfondo euroescéptico. Esto acarrearía una crisis política y fiscal que seguiría impactando en la bolsa y en los tenedores de bonos franceses que temen una repetición de la crisis del euro.

situación política y económica de francia

Si se diera el peor escenario, el BCE dispone de medidas de emergencia para poder estabilizar los precios de los bonos (no hay nada como poder comprar bonos contra el propio balance del BCE para estabilizar el mercado), que de momento no tienen previsto utilizar. Tras unas declaraciones de un miembro del BCE se ha podido confirmar que no van a empezar a comprar deuda europea, ya que se trata de un reajuste de precios de manera no desordenada (es decir, que no han caído lo suficiente para tener que intervenir en el mercado comprando).

Principales damnificados

 En el actual contexto, los principales damnificados por el mercado han sido el sector financiero, y en concreto los bancos franceses, que son los principales poseedores de deuda gubernamental. Los inversores entienden que volveremos a tener un escenario de las anteriores crisis financieras. Con lo que el mercado se ha cebado en Société Générale, Bnp Paribas y Crédit Agricole.

Otros afectados han sido las empresas concesionarias debido a la posible nacionalización de autopistas y otras concesiones actuales, afectando a empresas como   Eifage, Paris Aéroport y Vinci entres otras. También se ha cebado en todo lo que sean Mid& Small Caps. De hecho, la mayoría de las casas de análisis de los grandes bancos americanos han recomendado a sus clientes reducir exposición a Francia y por si acaso a Europa.

Hace tan solo un mes estos mismos empezaban a recomendar a sus clientes comprar empresas francesas que se beneficiasen de los juegos olímpicos (todo esto ya queda muy lejos en términos bursátiles ya que un mes es como un año en los mercados) y ahora les recomiendan justo todo lo contrario: vender (recordar que la principal fuente de ingresos de estas casas de análisis son la compraventa de acciones).

En fin, todo parecería indicar que gran parte del escenario desastroso ya está en precio, ya que los mercados se han adelantado por si acaso.

A mí, personalmente, me hace más bien recordar lo que sucedió en Italia tras ganar las elecciones el partido de Giorgia Meloni (Partido de derecha nacionalista como el de Marie L Pen), con unas expectativas que era exactamente iguales a lo que dibujan hoy los mercados y con las mismas preocupaciones que antes he descrito.

Por consiguiente, habrá que tener mucho cuidado con dejarse llevar por Mr Market ya que más bien estaríamos delante de lo que se denomina en términos bursátiles una oportunidad de compra (para los más prudentes un momento de no vender). Posiblemente a final de año recordemos este momento como una buena oportunidad de entrar en el mercado.

Desde Kudo Invest, seguimos asesorando a nuestros clientes de mantenerse invertidos en Renta fija en la parte corta de la curva y en Renta Variable en empresas de calidad con buenos fundamentales y con valoraciones que se ajusten a su crecimiento de beneficios. Y una clara apuesta por empresas europeas, más ahora después de la corrección sufrida por las elecciones francesas.   

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